lunes, 3 de septiembre de 2012

Soy periodista

Día a día me enfrento con el, con el dolor y el llanto de muchas personas por la muerte de un ser querido o por situaciones donde la vida les marca la tragedia. Soy periodista y cubro la fuente de suceso, uno mas de esos que trabaja en un medio impreso y que a nivel mundial sale a diario a la calle sin nada que escribir, solo la libreta el lápiz en mi caso con mi fotógrafa Orlibeth y mi chofer.

Tengo, como todos mis colegas la responsabilidad de traer todos los días información que llene mis dos paginas mas la contraportada del periódico… no es tarea fácil amigos, pero para muchos lo más sencillo es juzgar, critica y tildar de morbosos y amarillistas a los medios por las cosas que están ocurriendo, pero paradójicamente en hechos donde aun a mi se me arruga el corazón, ya no me es extraño ver a gran cantidad de personas tomando fotos con sus celulares a los cadáveres a veces desmembrados bañados se sangre.. que irónico ¿no?

Todos los periodistas y reporteros gráficos que cubrimos una fuente tan delicada, llena de riesgo y en ocasiones de sinsabores somos tan seres humanos como los que se jactan entre amigos de decir que tienen la foto de tal o cual ciudadano fallecido como quien tiene entre sus manos “un valioso trofeo”.

Mi vida profesional se queda fuera al salir del periódico, en mi casa, cuando estoy a solas conmigo mismo me desconecto de tanta miseria espantosa que veo en la calle.

En mi hogar no esta permitida ni la tristeza, ni la queja, ni la maldad; es mi castillo, mi templo para inspirarme en otro tipo de cosas y escribir o realizar cualquier actividad donde la musa de mi vena artística se centre.

A veces necesito un fuerte abrazo (como mínimo) porque somos humanos pero aunque en el amor no he sido muy favorecido por Cupido y mi familia esta lejos, cuento cada siempre con su apoyo, con gente maravillosa que me demuestra cariño, afecto, ternura y a pesar de las diferencias que en ocasiones podamos tener se que en el fondo de su corazón hay un pedacito para un carajo con “cara de perro bravo” como yo.

A través de estas líneas les agradezco todo eso que me dan y que es recibido por mi como una bendición de Dios porque cada día hay un nuevo reto, una nueva lección que aprender, existen motivos para vivir, para amar para trabajar y para demostrarnos que la vida es tan corta que no se vale otra cosa que procurarnos ser felices, vivir en paz condigo mismo, ser honestos y sinceros en el mayor grado posible y estar orgullosos de ser lo que somos a pesar de las criticas

1 comentario:

Ema Bustamante dijo...

Te amo y se que eres una de las pocas personas que tiene cara de perro bravo y poseen un gran corazón, siga adelante, un beso hermano.